Comienzan la ocupación de tierras y el exterminio de sus hijos

Se citan apellidos muy conocidos

 

¨…(En 1870, después de la invasión de Tres Arroyos) Los salvajes se imponían; no era la primera vez que disminuía el territorio del Gobierno por efecto de la inestabilidad de la frontera; anteriormente se había dispuesto de mayor extensión, que también hubo que ceder, retirándose sus habitantes.

Esas y otras razones invocaban el gobernador de Buenos Aires, don Emilio Castro, y su ministro, el doctor Malaver, en nota dirigida al presidente Sarmiento por intermedio de su ministro de Guerra y Marina, coronel Martín de Gainza.

Se había planeado ya el avance definitivo de la frontera a las márgenes de los ríos Negro y Colorado, arrojando fuera de ella a todos los que no se sujetaran a vivir bajo el imperio de la ley. Este pensamiento era del Gobierno Nacional, pero a él se adhería Buenos Aires; dispuesta a esforzarse en la contribución de sus hijos, dinero y elementos, ella veía comprometida la vida, el progreso y el bienestar de su población.

Elevaban además a las autoridades nacionales, el gobernador y su ministro, un acta de la Sociedad Rural Argentina apoyando su iniciativa y ofreciendo la cooperación más decidida de sus firmantes: Martínez de Hoz, Olivera, Amadeo, Jurado, Leloir, Arrufó, Galup, Lynch, Gache, Lezama, Brizuela, Azcuénaga, Crisol, Barros, Torres, Villaraja, Lastra, Bernal, Sáenz Valiente, Cano, Newton, Colman, Mouján, Témperley, Belgrano, Vela, Arucha, Rufino, Ramos Mejía, Frías, Llavallol, Torres, Aguirre, Bosch, Ibáñez, Bernal, Pérez, Rodríguez, Gómez, Figueroa, Areco, Cárdenas, Lecombe, Miguens, Unzué, Lalama, Piñero, Márquez, Cañas, Llesno, Huergo, Cobo, Peña, Vitón, Castex, Lagos, López, Terrero, Arana, Agüero, Álvarez de Arenales, Achával, Villate, Real de Azúa, Arce, Pintoy Mejía, Villodas, Hughes, Vaschetti, Amarante, Hallbach, Toledo, Arana, de la Serna, Chapeaurouge, Bilbao, Miguens, Reyes, Señorans, Casares, Claraz, Martín y Omar, Fernández y Reed (21) (*).

El Gobierno Nacional tenía formada opinión al respecto: pretender que los indios no penetraran a través de la línea era como pretender que no entrara el aire. La expresión textual en las memorias de Guerra y Marina de aquella administración diríase trazada de un rasgo de pluma del genial Sarmiento ((¡sic!!)), a quien las revoluciones no le daban sociego…¨.

(21) Archivo del Ministerio de Guerra y Archivo del Ministerio de Gobierno de Buenos Aires (Nota original)

(*) Algunos de los ilustres apellidos se reiteran. Creemos que se trata de personas vinculadas por parentesco o bien que comparten el apellido (Nota del administrador del blog).

de Schoo Lastra, Dionisio. El Indio del Desierto. Tercera Edición, Buenos Aires, 1937.

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~ por diasporasur en 10 octubre 2011.

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