La poesía de Omar Chauvié

en este viejo camino a puntalta

Escenas familiares y otros poemas
Omar Chauvié

El ABC de Pastrana
serie A
tarraja pastrana

poesía es todo
dice pastrana
mientras acomoda las cubiertas
poesía es todo lo que se puede ver.

a pastrana le dicen tito
y en su vida vio una murga
“algo parecido una vez
en los corsos de puntalta”
(sabe pastrana
del aguante rojinegro
luto y sangre
la caja del mionca
el tetrabrik y el corazón
luto y sangra)

pastrana se come a la jermu del gomero
a la mujer del gomero no se la come nadie
es la del cuento de las moscas
sólo pastrana se la banca
ahi va pastrana
pa´la saranda pastrana
ya ya ya ya ya

entre bahía y puntalta hay
siete leguas
el viaje no dice nada
sólo dormir
parís-texas dice pastrana
y no sabe cuál es cuál

me voy pa´ texas dice
como john wayne
y se toma “La Acción”
me voy pa´ parís
como carlitos monzón
y se toma “La Acción”

poesía es un travelling bahía-puntalta

antes, cuando tenía el gordini
le sacaba una tuerca a cada rueda
y hacía los 35 kilómetros que le hervía el culo
piensa: hervor de culo
qué difícil
culo haciendo burbujitas
culo al rescoldo
caldo de culo

él siempre definía
“a la literatura para que ande
hay que llevarla al mango
y con alguna tuerca floja”
(se equivoca
no pastrana, el dedo
y escribe “con alguna turca floja”
y dale pa´delante)
pastrana /si llega
se acuesta con el padre
y dice que no importa
porque poesía es todo
lo que se puede hacer

Algunas imágenes del costado del sol

I

re
flex
xiona
pastrana el viejo
se pone filosófico
con estos viajes/ el viejo
con estos viajes
siempre se pone
la ciudad se le corre bajo las piernas
al viejo
recorremos los desarmaderos
desalmaderos
del Saladero al WalMart
sales
donde las chapas se pudren
donde los colores
se decoloran
se aguachentan en changas/ en chapas
desalmaderos
mientras
hotter than hell gritan los kiss

una sábana blanca
acompaña la ruta por los costados
él habla de expediciones a las salinas grandes,
de ópticas, de paragolpes,
de un general del pasado y la pampa

las chapas ven pasar el arroyo
de norte a sur
el cielo se repite en
parabrisas tirados
ya cubiertos de cardos
invocación:
las chapas para pastrana
aunque se pudra la noche
en este viejo camino a puntalta…
señores de la sal

II

el viejo ahora
encuentra
a otro viejo
gordo
amplio
que cría chanchos acá
al muy costado del sol / de la sal
y como tiene por costumbre
el viejo lo conoce.

bajo las chapas
bajo el sol del desarmadero
un guardabarro de 404
es
la sombrilla de un lechón

la tarde se pasa
camino del aeropuerto
el cartel de coca cola
gotitas más, gotitas menos
es sudor
tan fría en este verano
coca
nos habla del regreso

fierros cutáneos son la pereza de la tarde
masticadora de pasto
de pasto blanco como una vaca

pastrana nunca olvidaría
el momento en que lo llevó a conocer
los desarmaderos
su padre

fierros cutáneos, la pereza de la tarde

escenas familiares

“…la dilijencia o los wagones salen a un pequeño espacio desmontado en cuyo centro se alzan diez o doce casas. Estas son de ladrillo, construido con el auxilio de máquinas, lo que da a sus costados la tersura de figuras matemáticas, uniéndolos entre sí fina argamaza en filetes finísimos i rectos. Levántanse aquellas en dos pisos cubiertos de techumbres de madera pintada. Puertas i ventanas pintadas de blanco, sujetan i cierran cerraduras de patente; i stores verdes animan y varian la regularidad de la distribucion.”
D.F.S(armiento)

plano bien plano

puerta
pasillo
baldosa
otra vez puerta
madera
un color madera
placard largamente
placard
puerta placa
puerta
portal
madera mampostería vidrio
mampara amapola lavanda

se puede ir de un extremo a otro
telas, telas crudas
ventanas
mosaico
viejo mosaico
despintado
marco y contramarco
un tema de los beatles que habla de calamaro
ventiluz
cama
música de cámara
cielo/raso/azul
fragancia
pared de bloques
pared
pared de ladrillos
pared
cable
cable de teléfono
cable de luz
cable de cable
biblioteca de mimbre
biblioteca de pino
biblioteca de tablones sucios
sostenida por ladrillos cerámicos
un reloj que indefectiblemente
un poco de olor a mierda
pero propia
puerta
placa
pared
sanitario
bañera
cortinado blanco
rejilla poblada de cabellos
agua grisácea,
viscosa, casi sólida
imposible ponerle una mano
encima

dentro de la pared hay
por lo menos
seis codos de media
recubiertos con pintura epoxi
y hay
caños de luz
de metal,
de metal negro,
de pvc
de otros materiales
todos contienen cables siempre
en dos colores
hay muchas cosas más en esa pared
arena ladrillos agua
agua tiene mi pared

debajo de estos pisos
también corre agua
agua en caños

puerta
balcón
constructores baldomerizados
un sifón azul
contra un azulejo azul
y el cielorraso azul
del que antes les hablé

a la habitación contigua
comunica una puerta
por pura contigüidad

biblioteca
de mimbre
oh, biblioteca de
mimbre

cielo azul de raso
luz de filamento finito
1 cubrecama de color limón
la dentadura postiza
los zapatos sobre el lavarropas
dos y dos en cielos de raso
lo que he visto y he oído
pared
dos pasos
pared

dicen que J.D.Perón,, cuando reflexionaba sobre la acumulación política, apelaba a esta analogía: un movimiento tan amplio como el nuestro, se construye como el adobe del rancho de los criollos, juntando barro y bosta.

no tiene vidrios
ni maderas
sólo picaporte y hierros
la puerta de entrada
nada más
sólo telarañas
y hierros
rectos unos, curvos otros
víboras negras inmóviles

seis pasos
otra vez puerta
con metal constituyéndola
pintado de azul

los vidrios que sólo luz
y opacidad
no imágenes
luz y brumas
nunca imágenes
luego pared
regularmente
interrumpida por aberturas
ladrillos y salitre
en 30 cm de ancho
X muchos, muchísimos más de largo
argamasa en un tiempo sólida
donde además de los componentes tradicionales
hemos hallado
palitos
pastos
bordes de nidos de golondrina
pestañas de palotes
plumas de gorrión
restos de diarios regionales
alambres atigrados por el agua y la sal
tierra del patio
neutrones y protones
portones no
portón hay uno solo

adheridos a las paredes
prismas metálicos
que generan la energía
calórica
que perciben uds. en el ambiente

bibliotecas de mimbre pobladas de quetejedis

ocho pasos
siempre
de los que yo uso
y con rumbo este
abertura regular rectangular
de una altura superior a la de un hombre
parado sobre la punta de sus pies
y con los brazos extendidos
los puños abiertos

abertura munida de instrumento dorado
bajo el cielo refulgente
indispensable para las operaciones de
apertura y cierre.
Escasa superficie
más o menos
dos hombres obesos de costado
durante cuatro pasos apurados
los gordos respiran un poco más cómodos
en la parte central
donde una puerta de dos hojas
ubicada sobre el lateral interno de la pared
les permite apoltronarse en el espacio

me detengo un momento
frente a la puerta
gordos mediante
vidrios repartidos por perfilería liviana
y goma paraguaya
que a modo de cuña se introduce
entre parante y cristal

transparencias
más polvo más hollín
más miopía

pintada la casa
está

control

la boleta del gas
la de la luz
la cuenta del teléfono
la boleta de azurix
el resumen de la tarjeta
las compras de la cooperativa
las del disco
las del walmart
los gastos mensuales
los gastos semanales
los gastos diarios
las luces encendidas
las canillas bien cerradas
la llave del calefactor en verano
las horas frente al televisor
las horas frente al monitor de la computadora
la hora
el piloto inútil de los artefactos de gas
(¿para que sirve el piloto?)
los vasos rotos
los platos playos
los tragos de agua
la cantidad de platos
el número de ñoquis
las salidas
las entradas
los impulsos
las miradas
la luz apagada
las palabras
los gritos
los gemidos
que los gritos parezcan gemidos
que los gemidos parezcan silencio

ya está
ya
se terminó

derecho de admisión

a la mañana
no
frente al espejo
no
los jueves
no
con la luz prendida
no
entre ocho y ocho y cuarto no

reirse
no
hablar
no
con música
no
el ventilador
no
una palabra
no
dos palabras
no
muchas palabras
no
que hacés tres veces
no
que hacés
no
los martes
no
en el umbral de la puerta
no
boca abajo
no
cuesta arriba
no
con esta ropa
no
sin ropa
no
mirándose
no
contra la pared
no
al mediodía
no
los lunes
no
de vez en cuando
no
nunca
no sé
con el perro
no
con filosofía
no
con dulce de leche
no
con aire acondicionado
no
con airbag y dirección asistida
no
con todas las prevenciones del caso
no
como gustes
no
como ud. diga
no
como en lo viejos tiempos
no
como con bronca y junando
no
common mode
no
como no podía ser de otra manera
no
en un susurro
no rápido
no despacio
no los miércoles
no los menores de edad
al sol
no
no
o

esto no se arregla
con un poema

with me
no
withouting you
no
with ney houston
no
cabo cañaveral
no

otras escenas

naranja la carretilla trueno del viejo

el amigo quería pintarla de un color
estridente
para llamarla el “trueno
naranja”
como al chivo de Pairetti

la encontró en los
fondos de la cooperativa agrícola
como un residuo de las novedades del pueblo
-el asfalto o las obras sanitarias-
hace más de treinta años

es y era mezcla de óxido y metal
y a fuerza de electrodos, martillazos y hierros del ocho
la repararon en un taller entre di tellas y pumitas
no tuvo pintura naranja
sino un neumático de siambretta, mucho después
para afrontar terrenos más agrestes
cuando el vigor físico empezó a declinar
en otros lares
y entre versos cortos
de algún poeta norteamericano

zambas reflejadas

qué pena que no me duela

se queja del dolor del
nombre
de su ausencia
se queja

el pedido es
fundamentalmente al dolor
y luego las preguntas:
quién te querrá
pero el que ayer
por qué
ya no lo hace más

paisaje de catamerca

visto desde arriba
esto no es más que poblaciones desperdigadas
a las que se suma un camino extenso
que llega adonde la mirada
no

higueras, nogales
rodean y protegen las viviendas
con chinas en acto perpetuo de barrer el patio

ovejas al atardecer
perros a la hora de la siesta:
tonalidades varias de un mismo color

china infiel
che, calláte corazón
dejá de llorar
que ni dormir puedo

mirá que te arranco
mirá, si pudiera,
así, iba a saber
esa

me engañaste?
no te comprendí?
estás adentro de mi cuerpo
y no logro saber qué pasa

ojo
no me obligués a perdonar
la

en la calle le quise gritar
pero sólo tuve ganas.

a ella
olvido
a ella
ni perdón

 

Fragmentos de EL ABC DE PASTRANA, Editorial Vox, 2000.
Omar Chauvié nació en Jacinto Aráuz, La Pampa en 1964. Reside en Bahía Blanca. Es Profesor en Letras en la Universidad Nacionar del Sur. Editó antes Hinchada de metegol, Ediciones VOX 1998.

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~ por diasporasur en 21 enero 2012.

Una respuesta to “La poesía de Omar Chauvié”

  1. me gusto, me gusto mucho,sí .buenísimo.

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